REFLEXIÓN DEL CURSO

¡NUESTRO PLANETA, NUESTRO HOGAR!



El curso se dio de una forma gradual, iniciando con el reconocimiento del medio ambiente; desde aspectos conceptuales como biodiversidad, ecorregiones, deforestación, etc.

Las estrategias implementadas estuvieron basadas en el aprendizaje colaborativo y resolución de problemas, las temáticas siempre se socializaron con la finalidad de una retroalimentación, que nos llevase a la comprensión de las mismas.

La educación para la sustentabilidad trae consigo un repertorio de referentes históricos que dan cuenta de la preocupación social por mejorar nuestra estancia en el planeta, haciéndola menos perjudicial para el mismo.

Haciendo referencia a nuestra estancia en el medio ambiente podemos mencionar que el reciente crecimiento científico y tecnológico ha traído consigo consecuencias ambientales que nadie se ha preocupado por resolver; es por ello que la Declaración de las Naciones Unidas para un Nuevo Orden Económico  Internacional se ha dado a la tarea de pedir “un nuevo concepto de desarrollo, que tenga en cuenta la satisfacción de las necesidades y los deseos de todos los habitantes de la Tierra, el pluralismo de las sociedades y el equilibro y armonía entre el hombre y el ambiente” (ONU, 1975)

Concepto que ha sido adquirido por parte del sector educativo, con el principal objetivo de crear en los más pequeños las bases de quienes habitarán el planeta tierra en un futuro, se apuesta por la educación desde distintas corrientes que apoyan este ideal como es el caso de la eco-formación la cual;

“...se consagra a trabajar sobre el ser en el mundo: tomar conciencia de lo que pasa entre uno y el mundo en interacciones vitales a la vez para uno y para el mundo” (Sauvé, 2004) 


Lamentablemente nuestra sociedad carece de conciencia, de ese sentido de sensibilización que le permita quitarse esa venda de los ojos, ese sentimiento de egoísmo; que nos lleva a buscar nuestro propio y único beneficio permitiéndole ver el daño que ocasiona al caer en el consumismo, daño que en su mayoría se vuelve irreparable.
Y es que nadie cuida lo que no quiere, y a su vez, no quiere lo que desconoce; por ello el punto de partida debe ser el conocimiento de nuestro planeta, la cercanía e interacción con el mismo; lo cual nos permite considerarlo ¡Nuestro planeta, nuestro hogar!

Hablando un poco sobre el portafolio electrónico como recurso, me resulta una herramienta efectiva para la recopilación de mis evidencias de trabajo, logrando una valoración de mi proceso de enseñanza; además de tener la función de compartir productos, estrategias, recursos y experiencias en trabajo colaborativo.

Bibliografía

ONU. (1975). La carta de Belgrado. . Seminario Internacional de Educación Ambiental, (p. 4). Belgrado.

Sauvé, L. (2004). Una cartografía de corrientes en educación. Catedrá de investigación de Cánada en Educación Ambiental, (p. 22). Montréal.


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